Vahema Uncategorized EL RUIDO DEL SILENCIO

EL RUIDO DEL SILENCIO

EL RUIDO DEL SILENCIO

He puesto a hervir
agua, en la soledad
de mi cuarto, me
acompañan las cosas
inertes, y en los
mensajes del celular
solo veo letras,no
escucho la voz, ni
tampoco veo la imagen.

El ruido del silencio
acaparan mis oidos,
la hipertension es un
enemigo agazapado
solo queda medio metro
para el derrame cerebral.

Suenan los timbres
del mensaje
y las letras caminan
sin saber que decir
es una esperanza
recortada por el dolor.

Los pasos se van
acortando ellos
hablan desde que
nací, y me
sacude el cansancio
el peso imborrable
de los recuerdos,
el amor solemne
a la causa justa

la carcel mojada
el sotano maldito
los juicios sin rostro
todo esto se vive
en mi cuarto
alli estan las
estaciones de la vida
la crueldad del tiempo
la espera silenciosa
las huellas del guerrillero
la emboscada asesina
la verdad de la doctrina
muchos vienen y otros
se van marchando
a ocupar el sueño silencioso
de la historia,
a organizar el peso
del acero.
v a h e m a
20 setiembre 2009

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EL SILENCIO DE LAS MONTAÑASEL SILENCIO DE LAS MONTAÑAS

EL SILENCIO DE LAS MONTAÑAS

Como puedo decir
que no la conozco,
si sus ojos de miel
se pasean por una
superficie trabajada
por las manos.

Su mirada rebota
en las montañas verdes.
Y en el silencio de las
montañas quedan grabados
tus ojos.

Y en la semilla de tu tierra
no crece la soledad.

En tu voz, no se acumula
el llanto, no tiene un
horizonte que la limite
es ancha y vasta, a veces
se esconde y se camufla
en el divorcium acuarium
de las palabras.

Tu voz bebe de los ríos,
por eso es intrepida y
la luna alumbra tu voz de río.

Tu rostro tardó mucho tiempo
en aparecer.Estaba
enterrado entre malezas antiguas
y castillos feudales.

Tu rostro, volvió a la vida
y descanso,
en los patios de un convento.

Se limpiaron sus arrugas
cuando volvió a sentir
el fresco olor de los pastizales.

Las montañas verdes
le dieron su crema
y las huellas de tus pasos,
el perfume del silencio.

Sobre la sombra
de tus huellas,
pude distinguir tus zapatos,
habían caminado, volado
y en la estación de la amistad
se quedaron a descansar.

Vahema Santa Maria
domingo 19 abril 2009

SON LOS GRITOS DE MI MATERNIDADSON LOS GRITOS DE MI MATERNIDAD

SON LOS GRITOS DE MI MATERNIDAD


jesusa vuelve a gritar
y escucha una voz
que la llama, la reclama.

Una voz que se pierde
en las espumas
de un remolino.

Jesusa vuelve a gritar,
son los gritos
de mi nacimiento,
los escucho, los escucho.

Son los gritos
de mi maternidad
los escucho, los escucho.

He nacido
en estas aguas profundas,
y en estas aguas tengo
que morir.

Es el Magdalena de Santa Maria
nacimiento de mis raices,
el canto de mi
eternidad verde,
el follaje salvaje de mi vida,
el hilo de nuestro amor.

Este río
es la tumba de mi padre,
desde allí me habla,
desde las gargantas del
Azpuzana.

VAHEMA

29 DE ABRIL 2009

SUCRE BOLIVIA

v a h e m a