Perú, riqueza peruana
orgullo de tu gente,
te llevo tan presente
en mi ausencia lejana.
En tu serena mañana
me empapa tu rocío,
y en tu cantar tan mío
de ternura incomparable
dejo que tu mar hable
y entre tus olas me río
Vahema
20 de julio 2005
Sucre Bolivia.
PERU: Entre tus olas me río
Décimas Relacionadas
EL VIENTO DE LOS SUEÑOSEL VIENTO DE LOS SUEÑOS
SENTADA FRENTE A MI
ESTÁ EL FRUTO DE LA TIERRA,
LÌNEAS INVEROSÌMILES
TRAZARON TU ROSTRO
Y SOBRE LA NATURALEZA
DORMIDA, NACIÒ
LA ESPERANZA DE LA VIDA.
EL VIENTO DE LOS SUEÑOS
CUBRIÒ TUS CABELLOS,
Y TRAJERON LA LUZ
Y LA TERNURA
SOBRE LOS HOMBROS
DE LA ALEGRÌA.
LOS HOMBRES CAMBIAN
EL MUNDO Y LA
NATURALEZA TRANSFORMA
LA BELLEZA.
TUS MANOS
DAN VUELTA EN LA TIERRA
Y UN ANILLO SE ACOMODA
EN EL CUARTO DEDO
DE TU PRIMERA MANO.
TUS MANOS ALCANZAN
EL INFINITO DE LAS LETRAS
Y EN EL HORIZONTE
DE LAS PALABRAS
TUS MANOS RECOGEN
LOS POEMAS QUE BROTAN
DEL AGUA, DE LOS RÌOS,
DEL FRIO, Y EN EL
AROMA DEL CAMINO
TU PIEDRA ANDINA
PROTEJE TU HERMOSURA.
VAHEMA SANTA MARIA
14 DE JUNIO 2009
SUCRE BOLIVIA.
EL SILENCIO DE LAS MONTAÑASEL SILENCIO DE LAS MONTAÑAS
Como puedo decir
si sus ojos de miel
se pasean por una
superficie trabajada
por las manos.
Su mirada rebota
en las montañas verdes.
Y en el silencio de las
montañas quedan grabados
tus ojos.
Y en la semilla de tu tierra
no crece la soledad.
En tu voz, no se acumula
el llanto, no tiene un
horizonte que la limite
es ancha y vasta, a veces
se esconde y se camufla
en el divorcium acuarium
de las palabras.
Tu voz bebe de los ríos,
por eso es intrepida y
la luna alumbra tu voz de río.
Tu rostro tardó mucho tiempo
en aparecer.Estaba
enterrado entre malezas antiguas
y castillos feudales.
Tu rostro, volvió a la vida
y descanso,
en los patios de un convento.
Se limpiaron sus arrugas
cuando volvió a sentir
el fresco olor de los pastizales.
Las montañas verdes
le dieron su crema
y las huellas de tus pasos,
el perfume del silencio.
Sobre la sombra
de tus huellas,
pude distinguir tus zapatos,
habían caminado, volado
y en la estación de la amistad
se quedaron a descansar.
Vahema Santa Maria
domingo 19 abril 2009
LA LUCHALA LUCHA
Las flores de tus ojos,
me enseñaron la lluvia,
a buscar en cada pétalo
de la vida
las hojas desnudas
de la opresión.
Caminé por el silencio
de tus palabras
y encontré
una flor que me llamaba.
Sus hilos de sangre
se perdían,
en la raíz de la tierra,
las huellas de su sombra
me hablaron en la noche,
y dejaron en mis manos
su camino de libertad.
Recibí en mis sentidos,
las voces de los enterrados,
sonaron sobre mis oídos
las gargantas de los fusilados.
En la piel suave de las flores
encontré las huellasde tus ojos,
y con los racimosde las hojas
recogí las manosquemadas
con las sílabas
ardientes
de la sangre
y de la pólvora.
Vahema
La Paz – Bolivia
2005